domingo, 22 de mayo de 2011

Clínicas administradas por prostitutas, refugios para seropositivas birmanas


font: terra, 21,5,2011


Clínicas administradas por prostitutas, refugios para seropositivas birmanas
21 de mayo de 2011 • 04:35

comentarios
0
Thida Win, una prostituta birmana, no acudió a los servicios de salud oficiales cuando descubrió que tenía el virus del sida. En un país donde los enfermos no tienen a dónde ir, Thida ha encontrado refugio con gente como ella.
El proyecto Top, que está administrado exclusivamente por trabajadoras del sexo, le ha ofrecido acogida, tratamiento y empleo.
"Ahora soy trabajadora social y puedo olvidarme de que soy seropositiva. Estoy muy orgullosa de poder trabajar en este proyecto", explica esta mujer de 33 años a la AFP.
"Cuando me comunicaron el diagnóstico, estaba embarazada y me explicaron cómo hacer para que el bebé estuviera sano y salvo. Mi hijo no tiene el virus, estoy feliz", dice.
Cerca del 20% de las cerca de 60.000 prostitutas de Birmania eran seropositivas en 2008, según un informe de la ONU publicado en agosto pasado. Y viven recluidas en un país en el que la policía utiliza los preservativos como pruebas de delito para detenerlas.
Top, como otros proyectos similares, es simplemente vital para esta comunidad. El dinero extranjero es fundamental: los gastos de salud en Birmania solo representaban en 2007 el 0,9% del presupuesto del Estado, donde la ausencia de educación sexual y el conservadurismo budista alimenta una de las peores epidemias del sida en Asia.
Myint Myint, seropositiva, no ha abandonado la prostitución y habla de las reacciones violentas de algunos clientes cuando les pide que utilicen preservativo.
"Yo creo que los clientes no conocen los preservativos. Para ellos, es una suciedad", lamenta esta empleada a medio tiempo del proyecto Top.
El requisito principal de la organización, fundada y dirigida por Habib Rahman, es contratar solo a prostitutas para trabajar en él. "Porque no debe haber estigmatización o discriminación", justifica este bangladesí.
"Incluso la limpiadora forma parte de la comunidad de las trabajadoras del sexo, así como las consejeras", agrega, lamentando que estas mujeres se prostituyan sin medir los riesgos.
"No se puede exigir a nadie que deje la prostitución aunque sea seropositivo, pero explicamos cómo proteger al cliente utilizando el preservativo", dice.
Según el informe de Naciones Unidas, la prostitución y las relaciones homosexuales masculinas son los principales vectores del VIH.
Los usuarios de drogas inyectables tienen la incidencia más alta del virus (36%), pero también son clientes potenciales de las prostitutas y "esta interacción podría alimentar todavía la epidemia", según el informe.
En 2009, 0,6% de los birmanos de 15-49 años eran seropositivos, la tercera prevalencia en Asia-Pacífico después de Tailandia (1,3%) y Papúa Nueva Guinea (0,9%). Unas 240.000 personas vivían con el virus.
Y pese a algunos avances, la situación sigue siendo preocupante. "La epidemia del VIH en Birmania está descendiendo y entre los grupos vulnerables disminuye también. Pero sigue siendo muy importante", estima Soe Naing, de ONUSIDA.
Aunque el Estado propone tratamiento en algunas grandes ciudades, "la gente es reticente a acudir por razones de vida privada" y por la mala calidad de los cuidados.
Top y sus 350 empleados en el país proponen por su parte un servicio completo, desde análisis hasta consejos prácticos, pasando por consultas de rutina.
El año pasado, sus clientes acogieron para tratamiento y consulta a 11.770 prostitutas y a 10.727 hombres y realizaron respectivamente 40% y 82% de las pruebas VIH a estos dos grupos en todo el país.
Pero la labor no ha concluido. El subdesarrollo sigue alimentando el sector. "He obtenido mi diploma gracias a 

No hay comentarios:

Publicar un comentario