lunes, 28 de febrero de 2011

"Las Naciones Unidas promueven la prostitucion"

Fuente: Aragonliberal.es 28.2.2011

NOTICIAS

 28.2.2011.
Las Naciones Unidas Promueven la Prostitución como "Reducción de Daños"

Por: Redacción
Una agencia de Naciones Unidas está financiando activamente la legalización completa de la prostitución con el apoyo del Secretario General de Naciones Unidas el Sr. Ban Ki-moon. Incluso, la agencia asociada con un grupo de apoyo de prostitución a la co-presidencia de un grupo asesor de Naciones Unidas sobre VIH y “trabajo sexual”.



NUEVA YORK(C-FAM).-  UNAIDS (Naciones Unidas y SIDA), un programa conjunto de las agencias principales de Naciones Unidas está promoviendo programas de “trabajo sexual” disfrazados con el nombre de reducción de daños para combatir el VIH /SIDA, e impidiendo la discriminación en contra de grupos vulnerables.
Una organización financiada por UNAIDS es la Red de Proyectos de Trabajos Sexuales (NSWP por sus siglas en inglés: Network of Sex Work Projects.  La NSWP es la página web que aparece en el Grupo controversial de Trabajo de Interagencias de Adolescentes y Jóvenes, un proyecto financiado por Naciones Unidas. La NSWP se describe como una “alianza de sexoservidores y organizaciones que proporcionan servicios a sexoservidores y promueven los derechos humanos y de la salud de los sexoservidores.”
En su página web, NSWP realmente toma el crédito para el término 'sexoservidor' reemplazando el de 'prostituta'. “Más que mera rectitud política,” dice NSWP, “este turno en el lenguaje tuvo su efecto importante al mover entendimientos globales sobre trabajo sexual hacia un marco laboral que indicaran soluciones a muchos de los problemas que enfrentaron los sexoservidores. También cuestiona el estigma del trabajo sexual y representa un reconocimiento mayor de los sexoservidores como portadores de derechos, con la capacidad para hacer la diferencia.”
Una de las publicaciones de NSWP es “Tener Un Trabajo Sexual Seguro”  La introducción a la  publicación establece: “En general, los sexoservidores tienen grandes cantidades de parejas  sexuales.  Pero esto en sí mismo no necesariamente incrementa los riesgos de llegar a infectarse con VIH. Si los condones se utilizan constantemente y correctamente, los sexoservidores no contraerán VIH, no importa cuántos clientes ellos tengan.  Esto significa que el trabajo sexual es seguro.”
La Sección 5 de “Tener un Trabajo Sexual Seguro” se titula: “Sexo Comercial Seguro”, y aparece una foto gráfica de un educador demostrando el uso del  condón practicando el sexo oral. La sección ofrece el consejo de que: “los sexoservidores necesitan un ámbito de habilidades que les permita maximizar su ingreso y reducir exponerse al VIH.”
En mayo del 2009, a la NSWP se le nombró para trabajar como copresidente del Grupo de Consejo de UNAIDS sobre VIH y trabajo sexual con UNAIDS.  Previo a ese año, la NSWP jugó un papel decisivo en la expedición de una Nota Orientadora de UNAIDS revisada sobre VIH y Trabajo Sexual. 
La introducción a la nota orientadora realza una conferencia que dio el Secretario General de Naciones Unidas  Ban Ki-moon en la conferencia Internacional sobre SIDA en el 2008 en el que exigía la descriminalización del trabajo sexual, el abuso de drogas y el sexo homosexual. “…En la mayoría de los países, la discriminación permanece legal en contra de las mujeres, los hombres que tienen sexo con hombres, los sexoservidores, los consumidores de drogas y las minorías étnicas,” dijo Ban. “Esto debe cambiar. …En los países sin leyes para proteger a los sexoservidores, los consumidores de drogas y a los hombres que tienen sexo con hombres, únicamente una fracción de la población tiene acceso a la prevención."
Una historia reciente de UNAIDS aparece en un proyecto en La Guyana, también financiado por los Estados Unidos y la Organización Internacional del Trabajo (ILO por sus siglas en inglés.- International Labor Organization), que patrocina sexoservidores para promover  buenas prácticas de prevención contra el VIH. La historia declara que la "ILO pretende replicar esta sociedad con otras organizaciones de sexoservidores’ para llegar a diferentes grupos de trabajadores a través del país.”
Por Terrence McKeegan, J.D.
Traducido por Lic. María Elena García Jiménez

Prostitutes per elecció

http://www.btv.cat/alacarta/player.php?idProgVSD=12082&cercaProgrames=247&fInici=27/02/2011&fFin=28/02/2011

Prostitutes per elecció”
Aquest diumenge, 27 de febrer, a les 22.50 h  a Barcelona Televisió
Aquesta setmana parlarem d’aquelles dones que, per elecció, han decidit exercir la prostitució com a ofici. Un tema que ha generat -i genera- molta discussió social. A Espanya, la prostitució no es il·legal si s’exerceix voluntàriament. No obstant, el nostre Codi Penal tipifica com a delicte l’explotació sexual. Com establir una línia divisòria aparentment tan fina?
El perfil d’aquestes dones ha variat molt en els últims 15 anys. Amb la immigració, la prostitució ha esdevingut l’únic mitjà de subsistència per aquelles dones que no poden accedir al mercat laboral. De fet, la regularització d’aquest “vell ofici” augmenta la por d’aquells que pensen que podria produir l’anomenat “efecte crida”.
Però la situació d’aquestes dones no és només aquesta. No totes són immigrants. Algunes tenen papers, família (o no) i segones feines, però escullen prostituir-se per motius ben diferents. L’econòmic és el més habitual. S’entengui o no, ho han decidit elles. Per què no regularitzar la seva situació? Podrien ser considerades treballadores sexuals? Tenen dret a beneficiar-se dels drets derivats de la Seguretat Social?
A Espanya, el model abolicionista (inspirat en principis humanitaris i nascut en les corrents feministes del segle XIX) considera que les persones que exerceixen la prostitució no són delinqüents, però sí víctimes de la tràfic de blanques. I realment moltes dones ho pateixen. Però altres no. A Barcelona, per exemple, els prostíbuls tenen llicències per exercir activitats sexuals, però les prostitutes, en canvi, no tenen opció a un contracte. Contradicció?
Lydia Artigas i Alicia són els nostres testimonis. La primera, coneguda com la famosa Madamme Rius, va ser una de les prostitutes més conegudes de Barcelona al segle passat. Avui dia, regenta un local propi amb dones que lliurement opten per mantenir relacions sexuals pagades.
Alicia, d’origen rus i molt jove, defensa la feina. Ningú l’explota. Vol diners, i no ho nega. Però agraïria poder disposar d’ajudes socials.
Totes dues volen que desaparegui l’estigma social. Al cap i a la fi són, per sobre de tot, DONES.
També parlarem amb Ana Fábregas, psicòloga i membre de l’associació Genera, qui defensa la regularització d’aquesta professió. Així com també amb Begoña Odriozola. La nostra nova col·laboradora i reconeguda psicòloga que ens donarà una visió més general de la situació.
Categoria:

sábado, 26 de febrero de 2011

Los juristas discrepan sobre la necesidad de regular la prostitución.

font: adn.es lleida 26.2.2011

Los juristas discrepan sobre la necesidad de regular la prostitución

Una quincena de juristas y expertos europeos han participado hoy en la Universidad de Lleida (UdL) en una jornada sobre prostitución, en la que han dejado patente la eterna discrepancia sobre la conveniencia de regular o prohibir esta actividad sexual.
Optar por la vía punitiva, castigando a los clientes de las prostitutas, como sucede en Suecia, o regular el ejercicio de la prostitución, como ha hecho en Alemania, son dos de los modelos de actuación que se han planteado en el debate, que se ha celebrado en el auditorio del campus universitario de Cappont, al que han asistido más de 200 estudiantes.
Una de las ponentes ha sido Ángeles Vivas, magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), quien ha expresado abiertamente su oposición a regular la prostitución, ya que hacerlo, ha dicho, "sería una forma de incentivar estas prácticas y provocaría un efecto llamada".
"Si ahora vamos hacia el camino de la regulación estaremos blindando otro tipo de violencia contra las mujeres, como es la prostitución", ha señalado la juez en declaraciones a la prensa.
Para luchar contra la prostitución, Vivas plantea otras vías de actuación, como la aplicación de medidas para desincentivar la demanda de servicios sexuales, con sanciones a los clientes; la supresión de los anuncios de contactos sexuales de los diarios o la puesta en marcha de actuaciones dirigidas a apoyar a estas mujeres y a ayudarles a encontrar otro empleo.
En un ejercicio de autocrítica hacia su profesión, la magistrada también ha criticado que algunos jueces decidan sobre casos relacionados con la prostitución "sin profundizar" y "con cierta desinformación" y que en las sentencias "se filtre la subjetividad" de la persona que la firman.
A modo de ejemplo, ha citado una sentencia del año 2009 del Tribunal Supremo, en que el juez considera que las mujeres se prostituyen "porque quieren", ya que es una opción que han escogido libremente.
Una postura contraria a la de Vivas es la que defiende el catedrático de Derecho Penal de la UdL Josep Maria Tamarit, artífice del proyecto de ley que impulsó la entonces consellera de Interior Montserrat Tura para regular la prostitución pero que no acabó prosperando "por las resistencias de sectores sociales y políticos".
Según ha explicado Tamarit, el objetivo de este borrador de anteproyecto de ley era regular el ejercicio de la prostitución con el objetivo principal de proteger los derechos y la seguridad de las mujeres.
La normativa establecía, por ejemplo, que la edad mínima para ejercer la prostitución fuera los 21 años y fomentaba la fórmula de las "casas autogestionadas" por prostitutas con el ánimo de erradicar la actividad de los proxenetas.
Pese a que este borrador no pudo convertirse finalmente en ley, Tamarit considera que sigue siendo necesario "avanzar hacia un sistema de regulación de la prostitución desde la perspectiva de proteger los derechos de las prostitutas".
Uno de los países europeos que ha optado por regular el trabajo sexual es Alemania. Lo hizo en 2002, aunque hasta ahora "no ha habido voluntad política de implementar esta regulación", según ha explicado la socióloga germana Barbara Kavermann, de la Universidad Católica de Ciencias Aplicadas de Berlín.
Kavermann ha subrayado que "la legalización de la prostitución es siempre la mejor opción", ya que de lo contrario se aboca a estas mujeres al margen de la legalidad.
"La prostitución es un trabajo muy duro y peligroso y no regularlo hace que las mujeres sean más débiles y no tengan forma de luchar contra los abusos que contra ellas cometen", ha advertido la experta.

viernes, 25 de febrero de 2011

Jornada Universitat de Lleida

font; El Segre 26.2.2011

Lleida
normativa

Les ordenances que prohibeixen la prostitució al carrer no protegeixen qui la exerceix

Segons juristes que participen en una jornada a la Universitat de Lleida

| Lleida
Les ordenances municipals que prohibeixen l'exercici de la prostitució al carrer, com és el cas de la  de Lleida, no protegeixen les persones que l'exerceixen, segons han afirmat juristes que participen aquest divendres en una jornada sobre prostitució a la Universitat de Lleida. Segons els experts, aquestes regulacions són molt limitades i parcials perquè són d'abast municipal i només aborden algunes conseqüències del fenomen com l'ordre públic.

Experts i juristes catalans i europeus han analitzat aquest divendres a Lleida dos models antagònics que existeixen a Europa. D'una banda el model regulacionista, com el d'Alemanya, i de l'altra l'abolicionista, com el que s'ha aplicat a Suècia.     

Des de l'any 2002 a Alemanya la prostitució està regulada com qualsevol altre ofici i les persones que l'exerceixen tenen drets. Per exemple poden denunciar un client que no els paga, poden exercir en locals i també es contemplen unes zones específiques on no es pugui ferir la sensibilitat de ningú per a l'exercici de la prostitució al carrer. Des del punt de vista de la sociòloga i experta en lleis sobre prostitució Barbarà Kavemann perseguir o castigar la prostitució no serveix de res. Regular l'activitat a nivell europeu considera que és impossible perquè culturalment hi ha opinions massa diverses.

L'altre punt de vista el Suec, que aboleix la prostitució l'ha aportat l'experta i escriptora Sueca Petra Ostergen. La jornada organitzada per juristes de la UdL ha posat damunt la taula els pros i contres dels dos sistemes i ha comptat amb la participació de ponents nacionals que s'han enfrontat a la rellevància jurídico-penal de casos de prostitució forçada.

Es calcula que la prostitució mou cada any a Espanya al voltant d'uns 1800 milions d'euros.

Juristes experts aposten per la legalització de la prostitució des de Lleida

araponent.cat 25.2.2011
Juristes experts aposten per la legalització de la prostitució des de Lleida
Altres insisteixen en la necessitat d'abolir-la, en unes jornades celebrades a la UdL
Lleida doble fletxa El Segrià doble fletxa Divendres, 25.2.2011. 17:52 h
Molt dolent Fluix Interessant Molt bo Excepcional No hi ha cap vot
carregant Carregant
Experts catalans i europeus debaten aquest divendres, en unes jornades sobre prostitució a la Universitat de Lleida, sobre els diferents models d'afrontar aquesta activitat. Els juristes participants han mostrat diversitat d'opinions, i mentre alguns s'han mostrat partidaris de regular i legalitzar l'exercici de la prostitució, altres han insistit en la necessitat d'abolir-la. Un dels principals arguments del debat ha estat l'anàlisi de l'efectivitat del model suec, que penalitza els clients, i de l'alemany, que regula la prostitució com un ofici. També s'ha posat sobre la taula l'efectivitat de les ordenances municipals que prohibeixen la prostitució al carrer, com és el cas de la ciutat de Lleida.

etiqueta
La Magistrada de l'Audiència de Barcelona, Àngels Vivas; la professora titular de Dret Penal de la UdL, Carolina Villacampa; el professor titular emèrit de la UB, Ignasi Pons Antón, i la catedràtica de Dret Penal de la Universitat de Granada, María Luisa
uristes, 


Castigar el client com a Suècia o regular l'exercici de la prostitució a Alemanya considerant-lo un ofici. Aquests són els dos models europeus, l'abolicionista i el regulador, que s'han analitzat aquest divendres a la Universitat de Lleida en el marc d'unes jornades de prostitució que s'han celebrat al campus de Cappont. El debat ha comptat amb la participació d'una quinzena de juristes experts en la qüestió.

Una de les ponents que s'han oposat a la regulació de la prostitució és la magistrada de l'Audiència de Barcelona Àngels Vivas, especialista en violència de gènere, per qui 'regular és una forma d'incentivar que es practiqui la prostitució i que hi hagi un efecte crida, com està passant en el tema dels bordells de la Jonquera'. Vivas proposa sancionar els qui es beneficien de l'explotació sexual d'altres persones, revisar la legislació que regula els prostíbuls i sancionar els clients, així com impulsar mesures de suport a les dones que vulguin sortir del món de la prostitució.

En canvi, qui sí s'ha mostrat favorable a la regulació de l'exercici de la prostitució és el catedràtic de Dret Penal de la Universitat de Lleida Josep Maria Tamarit, artífex de 'l'esborrany Tura' per regular aquesta activitat i que no va acabar veient la llum, segons ha dit, perquè va haver-hi 'molta resistència de sectors socials i polítics'. Segons Tamarit, seria necessari 'avançar cap a un sistema de regulació des de la perspectiva de protegir els drets de les persones que exerceixen aquesta activitat'.

Un dels països europeus que ha optat per regular el treball sexual és Alemanya, amb una llei aprovada l'any 2002. Segons la sociòloga alemanya i experta en prostitució, Barbara Kavermann, no hi ha hagut 'voluntat política' d'impulsar la regulació, tot i que apunta que en els darrers temps s'estan adoptant algunes mesures per fer-ho. Aquesta sociòloga s'ha mostrat totalment a favor de regular la prostitució perquè 'és una feina molt dura i perillosa i no regular-la fa que les dones siguin més dèbils' i visquin al marge de la legalitat.

El paper dels ajuntaments en la regulació de la prostitució al carrer

Alguns ajuntament com el de Lleida han impulsat darrerament ordenances que regulen la prostitució a la via pública. Segons la professora titular de Dret Penal de la Universitat de Lleida, Carolina Villacampa, les ordenances municipals regulen l'ordre públic però 'en cap cas protegeixen qui exerceix'. En aquest sentit, Villacampa ha explicat que les ordenances actuals 'no poden incidir en allò que passa dins els immobles' i aposta per regular la prostitució a nivell estatal, garantint unes prestacions socials mínimes a les persones que l'exerceixen.

Jornadas Lleida

25-02-2011 / 14:30 h

Lleida, 25 feb (EFE).- Una quincena de juristas y expertos europeos han participado hoy en la Universidad de Lleida (UdL) en una jornada sobre prostitución, en la que han dejado patente la eterna discrepancia sobre la conveniencia de regular o prohibir esta actividad sexual.
Optar por la vía punitiva, castigando a los clientes de las prostitutas, como sucede en Suecia, o regular el ejercicio de la prostitución, como ha hecho en Alemania, son dos de los modelos de actuación que se han planteado en el debate, que se ha celebrado en el auditorio del campus universitario de Cappont, al que han asistido más de 200 estudiantes.
Una de las ponentes ha sido Ángeles Vivas, magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), quien ha expresado abiertamente su oposición a regular la prostitución, ya que hacerlo, ha dicho, "sería una forma de incentivar estas prácticas y provocaría un efecto llamada".
"Si ahora vamos hacia el camino de la regulación estaremos blindando otro tipo de violencia contra las mujeres, como es la prostitución", ha señalado la juez en declaraciones a la prensa.
Para luchar contra la prostitución, Vivas plantea otras vías de actuación, como la aplicación de medidas para desincentivar la demanda de servicios sexuales, con sanciones a los clientes; la supresión de los anuncios de contactos sexuales de los diarios o la puesta en marcha de actuaciones dirigidas a apoyar a estas mujeres y a ayudarles a encontrar otro empleo.
En un ejercicio de autocrítica hacia su profesión, la magistrada también ha criticado que algunos jueces decidan sobre casos relacionados con la prostitución "sin profundizar" y "con cierta desinformación" y que en las sentencias "se filtre la subjetividad" de la persona que la firman.
A modo de ejemplo, ha citado una sentencia del año 2009 del Tribunal Supremo, en que el juez considera que las mujeres se prostituyen "porque quieren", ya que es una opción que han escogido libremente.
Una postura contraria a la de Vivas es la que defiende el catedrático de Derecho Penal de la UdL Josep Maria Tamarit, artífice del proyecto de ley que impulsó la entonces consellera de Interior Montserrat Tura para regular la prostitución pero que no acabó prosperando "por las resistencias de sectores sociales y políticos".
Según ha explicado Tamarit, el objetivo de este borrador de anteproyecto de ley era regular el ejercicio de la prostitución con el objetivo principal de proteger los derechos y la seguridad de las mujeres.
La normativa establecía, por ejemplo, que la edad mínima para ejercer la prostitución fuera los 21 años y fomentaba la fórmula de las "casas autogestionadas" por prostitutas con el ánimo de erradicar la actividad de los proxenetas.
Pese a que este borrador no pudo convertirse finalmente en ley, Tamarit considera que sigue siendo necesario "avanzar hacia un sistema de regulación de la prostitución desde la perspectiva de proteger los derechos de las prostitutas".
Uno de los países europeos que ha optado por regular el trabajo sexual es Alemania. Lo hizo en 2002, aunque hasta ahora "no ha habido voluntad política de implementar esta regulación", según ha explicado la socióloga germana Barbara Kavermann, de la Universidad Católica de Ciencias Aplicadas de Berlín.
Kavermann ha subrayado que "la legalización de la prostitución es siempre la mejor opción", ya que de lo contrario se aboca a estas mujeres al margen de la legalidad.
"La prostitución es un trabajo muy duro y peligroso y no regularlo hace que las mujeres sean más débiles y no tengan forma de luchar contra los abusos que contra ellas cometen", ha advertido la experta. EFE

jueves, 24 de febrero de 2011

El derecho a prostituirse, El Pais 21/04/2007

El derecho a prostituirse

Daniel Borrillo (Director del CREDOF (Centre de Recherche et d'Études sur les Droits Fondamentaux) de la Universidad de París X-Nanterre) 21/04/2007
 
La comisión parlamentaria sobre la situación de la prostitución ha determinado que es imposible tratar a la misma como una profesión. El principal argumento es que "la prostitución y el tráfico de personas son fenómenos ligados y relacionados que no pueden separarse".
      Combatir la explotación sexual es una obligación del Estado democrático. Al mismo tiempo, el Estado debe ser garante del ejercicio de las libertades individuales entre las cuales encontramos la libertad de disponer libremente del propio cuerpo. La lucha feminista por el derecho a la contracepción y al aborto han constituido un ejemplo de la afirmación de la libre disposición de sí mismo. Las condiciones deplorables en las que se ejerce la prostitución en España no debe confundir el objetivo de las políticas públicas en la materia. A nadie se le ocurriría prohibir los oficios de costurera, camarero o jornalero debido a las condiciones de explotación económica en los que se desarrollan. Que se haya utilizado históricamente esclavos en la agricultura no ha convertido a la misma en una actividad intrínsecamente ilícita. Del mismo modo que la mayoría de las prostitutas sean explotadas por mafias no convierte a la libre disposición del cuerpo en algo inmoral o ilícito.
      Existen en España personas que se prostituyen libremente y que desean continuar haciéndolo en mejores condiciones. Asimilarlas a esclavas o alienadas es infantilizarlas. El Estado democrático no debe ser paternalista o moralista. Prestar servicios sexuales es seguramente inmoral para determinados sectores conservadores o contrario a la dignidad de la mujer para algunas feministas pero ni la moral religiosa ni el feminismo deben sustituirse a la autonomía de los individuos. Nadie puede arrogarse el derecho de decidir lo que es bueno para sí y de imponerlo contra la voluntad de los interesados. Esto es exactamente lo que acaba de hacer la comisión parlamentaria en nombre de las mejores intenciones pero ya sabemos que el camino al infierno está empedrado de ellas...

      CCOO.... regular la prostitución

      Exigen mejoras de las condiciones de trabajo

      CCOO critica la inmovilidad del Gobierno ante el problema de regular la prostitución

      El Mundo, 8 de junio de 2007
      Viernes 8 de junio de 2007
      DIANA RODRÍGUEZ
      MADRID.- El sindicato reabre de nuevo el debate sobre la situación sociolaboral que padecen las personas que ejercen la prostitución en España con una denuncia a la falta de actuación del Gobierno en este sector, que obliga a las trabajadoras a seguir ejerciendo sin ningún tipo de derecho ni protección.
      Durante la presentación del libro ’Derechos de ciudadanía para trabajadoras y trabajadores del sexo’, elaborado por las profesoras Magdalena López y Ruth Mestre, que pertenecen a la Universidad de Valencia, Comisiones Obreras ha denunciado el trabajo de la Comisión Mixta de Derechos de la Mujer, porque "sus trabajos no han planteado ninguna propuesta de acción, y no modifica ni la situación ni las condiciones de la gente que ejerce este trabajo". Además, han recalcado que sus conclusiones, tras más de un año de trabajo, son "decepcionantes y absolutamente criticables" y que dejan la prostitución "exactamente igual que antes, sin prohibirla ni reconocerla o regularla".
      Bajo la premisa de que "la prostitución es trabajo porque se emplea energía para cubrir las necesidades básicas", la organización denuncia la falta de acción y expone que la mayoría de las mujeres trabajan de forma voluntaria.
      Además, aseguran, que muchas de ellas son "autóctonas y autónomas". "Los cambios de la Unión Europea han variado el sector, y actualmente hay un alto porcentaje de trabajadoras del sexo que no pertenecen a un mundo tan lejano como muchos imaginamos. Portugal, Rumanía y Lituania, por poner un ejemplo, tienen un gran número de mujeres ejerciendo en nuestro país".

      Dar la palabra a las trabajadoras

      En las páginas de la publicación que hoy ha visto la luz se encuentran las opiniones, reflexiones y propuestas de prostitutas, sindicalistas, expertas académicas, políticas y feministas, entre otras, con el fin de profundizar en el conocimiento de esta realidad.
      Uno de los problemas que han querido destacar desde la organización son las cifras. Mientras que la Guardia Civil apunta que hay 20.000 mujeres que ejercen la prostitución (3.000 en clubes de alterne y otras 6.000 que están en la calle), las ONG aseguran que hay entre 300.000 y 500.000 prostitutas. Magdalena López ha asegurado que estas últimas cifras "sólo pretenden alarmar" ante una cuestión tan difícil y polémica.
      Además, entre los estudios recogidos se afirma que durante estos últimos cinco años el número de clubs de alterne de la geografía española se mantiene estable y lo único que existe es una emigración interna de unas comunidades a otras.

      La erradicación de la prostitución y los derechos de las trabajadoras sexuales

      Noemi Parra Abaúnza

      La erradicación de la prostitución y los derechos de las trabajadoras sexuales

      Canarias24h.com. 19 de julio de 2007
      Jueves 19 de julio de 2007
      En el último año, la prostitución ha sido un tema importante de debate social y político en Las Palmas de Gran Canaria, primero con la ordenanza municipal sobre convivencia ciudadana, impulsada por el PP y puesta en vigor este año, y ahora con la propuesta del nuevo gobierno municipal de PSC y con el apoyo de Compromiso, de erradicación de la prostitución en la zona de Molino de Viento.
      Frecuentemente en los debates sobre prostitución, se contrapone la erradicación a la legalización, lo que ofrece una visión de la prostitución homogénea y estigmatizadora. La realidad, como sabemos, es diversa por lo que la prostitución también se puede dar de muchas formas, estar motivada por causas diversas, etc. Esto, que nos puede resultar una obviedad, no se suele tener en cuenta a la hora de establecer políticas públicas para abordar la prostitución.
      Especialmente, hay que diferenciar aquellas situaciones en las que se obliga a una persona a ejercer la prostitución en contra de su voluntad, mediante la violencia, el chantaje, la coacción o el engaño, de la ejercida por voluntad propia. En este sentido, las estrategias que utilicemos para tratar un caso u otro serán diferentes. Estaremos de acuerdo en que, para el primer caso, es absolutamente necesario que se pongan todos los medios para erradicar estas situaciones de vulneración de los derechos de las personas. Pero este hecho no debe confundirse con otra necesidad: otorgar derechos a las personas que ejercen la prostitución de forma voluntaria, para que puedan desarrollar sus vidas y sus trabajos en las mejores condiciones, y se elimine el estigma que tanto pesa, fundamentalmente, sobre las mujeres.
      En este debate, a pesar de no existir en el estado español un estudio exhaustivo sobre la prostitución, suelen justificarse las medidas abolicionistas aportando datos cuantitativos sin ofrecer las fuentes de estos datos. Hecho tendencioso que se ha venido denunciando por parte de los colectivos de prostitutas y por colectivos feministas. Pero más allá de esto, incluso suponiendo que fuera un tanto por ciento pequeño de trabajadoras sexuales las que lo hicieran sin coacción de terceros y quisieran seguir ejerciendo este trabajo, los poderes públicos deberían contemplar sus derechos para que nadie las explote laboralmente ni se aproveche de la situación de alegalidad en la actualmente están, que castiga con más rigidez a aquellas mujeres que son visibles, que están en la calle. Las políticas sociales inclusivas e igualitarias, se definen precisamente por defender los derechos de las minorías en situación de vulnerabilidad.
      En este sentido, la dignidad de las personas está por encima del trabajo que realizan. Una cosa es decir que las condiciones de trabajo en las que se ejerce la prostitución son, en muchos casos, indignas y otra muy diferente es considerar (como defienden las posturas abolicionistas) que lo indigno es ejercer la prostitución, lo que nos lleva a plantear acciones, como las propuestas por el nuevo ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, cuyo objetivo es “reinsertar socialmente” a las prostitutas. Las trabajadoras sexuales son mujeres tan dignas e insertadas socialmente como cualquier otra. Mujeres que viven, como tantas, en un mundo lleno de desigualdades y que buscan vivir dentro de sus circunstancias concretas de la mejor manera posible. En este sentido, si realmente queremos mejorar las vidas de las mujeres y conseguir la igualdad de género, es fundamental hablar con las mujeres y dotarlas de autonomía, no quitársela como si fueran menores de edad, decidiendo en base a nuestros parámetros ideológicos que es digno o indigno. De esta forma, es necesario que se dote recursos y derechos a aquellas mujeres que ejercen la prostitución por voluntad propia, para que mejoren sus condiciones de vida y de trabajo, así como que se posibiliten recursos para aquellas que libremente deseen abandonar la prostitución.
      Actuaciones como las que se proponen, victimizan a las mujeres que ejercen la prostitución tratándolas como ciudadanas de segunda, hecho que no ayuda a transformar su situación. Ya hemos visto sus consecuencias en otras ordenanzas municipales contra la prostitución de calle, como las de Madrid y Barcelona. Colectivos de prostitutas como Hetaira (Madrid) y Licit (Barcelona) han venido denunciado que las mujeres que no quieren abandonar la prostitución son perseguidas y acosadas, vulnerándose derechos fundamentales como son la libre circulación o el respeto a su dignidad. Además, la penalización de los clientes empeora las condiciones de trabajo porque los tratos tienen que ser rápidos y semiclandestinos con lo que las trabajadoras del sexo terminan perdiendo en estas negociaciones. Es decir, cuando la filosofía abolicionista guía las decisiones políticas presenta problemas que, en lugar de favorecer a las mujeres, como se pretende, acaba empeorando su situación, dejándolas más desprotegidas que como están en la actualidad.
      Como feminista, considero que es necesario que las mujeres nos construyamos como sujetos autónomos. Nuestro reto es ampliar los márgenes que nos limitan para tomar decisiones sobre nuestras vidas, en definitiva, emponderarnos como mujeres. En este sentido, no parece conveniente que se elaboren políticas de igualdad al margen de las mujeres afectadas, sin contar con su voz, máxime cuando han expresado públicamente su disconformidad con estas políticas. Las trabajadoras del sexo tienen que ser reconocidas como sujetos sociales y de derechos, y tanto el debate que se genere sobre esta actividad como las medidas concretas que se adopten, deben servir para que puedan mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, y esto repercuta tanto en su autoafirmación personal como en la normalización de esta actividad.
      Acabemos con la discriminación y las situaciones de vulneración de derechos hacia las mujeres, pero contando con ellas, porque puede que las medidas que tengamos en marcha, lejos de otorgar autonomía y mejorar nuestras vidas, nos hace el flaco favor de quitarnos el rostro y la voz, incluso de llegar a afirmar que “no sabemos lo que queremos”.
      Las políticas sociales que tiendan a la inclusión y a la igualdad contra la vulnerabilidad de las mujeres, deberían incrementarse, pero en mi opinión deben partir del análisis de la realidad, teniendo en cuenta la pluralidad de posturas en el seno del feminismo sobre la prostitución, así como a los sectores implicados. Una política participativa debería considerar por igual a todas las partes implicadas, en este caso también a las prostitutas, y no sólo a algunos colectivos sociales y a los vecinos, ya que si no corremos el riesgo de que bajo el paraguas de la participación social y la defensa de los derechos de las personas, se sustenten posiciones irrealistas, paternalistas y moralistas sobre la prostitución, que la fin y al cabo, generan más exclusión.
      Noemi Parra Abaúnza. Miembro de la corriente Otras Voces Feministas y de Canarias Alternativa.

      Feminismo y prostitución

      María Luisa Maqueda Abreu

      Feminismo y prostitución

      El País el 1 de abril de 2006
      Sábado 1ro de abril de 2006
      En estos últimos meses se ha abierto en nuestro país un intenso debate acerca de la regulación de la prostitución. Parlamentarias/os, expertas/os y asociaciones de mujeres pugnan por imponer sus puntos de vista acerca de la oportunidad de que el Estado reconozca derechos laborales y sociales a las trabajadoras del sexo. Es lo que ellas reivindican desde hace décadas.
      En estos últimos meses se ha abierto en nuestro país un intenso debate acerca de la regulación de la prostitución. Parlamentarias/os, expertas/os y asociaciones de mujeres pugnan por imponer sus puntos de vista acerca de la oportunidad de que el Estado reconozca derechos laborales y sociales a las trabajadoras del sexo. Es lo que ellas reivindican desde hace décadas. "No hacemos daño a nadie, queremos ser legales", era el grito unánime que presidió una manifestación masiva de prostitutas en la Barcelona de los años ochenta, cuando todavía su entorno estaba prohibido y se castigaba a proxenetas, rufianes y empleadores del mercado del sexo.
      La ocasión parecía llegada cuando el Código Penal de 1995 despenalizó todas las actividades que favorecían el ejercicio de la prostitución libremente acordada entre adultos, haciendo desaparecer del texto legal cualquier vestigio de abolicionismo. Una reforma que sus promotores, los gobernantes del PSOE de entonces, justificaban con sobradas razones de defensa de la libertad sexual y de superación de la hipocresía social acerca de una práctica que se ejercía y se anunciaba a la luz del día. Pero se perdió esa oportunidad y, durante estos años, los únicos que se han acordado de salvaguardar los derechos de las prostitutas han sido los tribunales penales cuando han detectado abusos en sus relaciones laborales. Muchos empresarios de la industria del sexo han sido condenados por la explotación de sus empleadas al exigirles condiciones de ejercicio de la prestación sexual incompatibles con la dignidad de cualquier trabajador, tales como la imposición de servicios sexuales no deseados o la ausencia de una remuneración suficiente o de una jornada laboral adecuada con los permisos y descansos correspondientes. Se trata de evitar, según la lógica argumentativa que ha acompañado a esas sentencias, que "los más desprotegidos deban cargar con las consecuencias de su desprotección".
      Un pragmatismo del que debiera contagiarse el actual debate. En cambio, una de las tesis preferentes es que la prostitución libre no existe. ¿Cómo explicar entonces esos movimientos sociales de apoyo a las prostitutas, las propias declaraciones de éstas, aquí y en otros países, abiertamente favorables a la regulación de sus derechos y obligaciones, las crecientes manifestaciones de su ejercicio autónomo sin que nadie les imponga régimen coactivo alguno? Siempre queda el hábil recurso de atribuirles abusos sexuales en la infancia, trastornos cognitivos, déficit de socialización o situaciones de angustiosa necesidad o dependencia para negarles su capacidad para decidir por sí mismas, relegándolas a la condición de infrasujetos. Es una vía perversa de condenarlas a la invisibilidad social.
      Y si la realidad se impone y llega a demostrar que la ausencia de libertad en la prostitución no es más que un dogma, un presupuesto ideológico que los escasos datos con que se cuenta desmienten, entonces queda el recurso a la dignidad del género. La prostitución aun libre es degradante para la mujer porque la convierte en instrumento de uso del hombre, rebajándola a la categoría de objeto y consolidando la inferioridad de la condición femenina en todo el mundo. El viejo discurso de la inmoralidad deja paso al de la violencia de género. La Mujer (en mayúscula) sustituye a las mujeres reales en este imaginario feminista. El Estado, en consecuencia, no puede regular algo que es intrínsecamente degradante para la Mujer (otra vez en mayúscula).
      No hay más que adentrarse en la literatura feminista de los últimos años para comprobar que ésta no es la voz unánime de las mujeres. Hay todo un sector del feminismo contemporáneo que apuesta por la construcción de una identidad de la mujer como sujeto -no deficitario, no sometido- en busca del reconocimiento y del respeto de su alteridad y de la conquista de espacios que garanticen su libertad y autonomía personales. Que piensa que la insistencia en victimizar a la mujer en sus relaciones con los hombres traduciendo cualquiera de sus diferencias en pura dominación es una simplificación de las relaciones de género. Que entiende que hay otras construcciones sociales, entre las que se cuenta la sexualidad, que merecen ser repensadas en clave distinta al reduccionismo propio del todo-poder de los hombres sobre las mujeres. Que rehúye asumir el estatus de empresarias de la moral colectiva estableciendo lo que está mal o bien en las complejas relaciones entre los sexos. O que renuncia a confiar al Estado y al derecho la solución de todos sus problemas.
      Traduciendo ese ideario feminista al actual debate acerca del futuro de la prostitución libremente acordada entre adultos, la perspectiva es otra bien distinta. Lo que está en juego, en un momento tan decisivo como éste en que se discute su regulación legal, no es esa dignidad abstracta que confiere y supuestamente impone el género, sino la dignidad concreta de las mujeres -y hombres y travestis, por cierto- que libremente deciden ganarse la vida con el trabajo del sexo y reivindican el reconocimiento de su existencia como sujetos de derechos. Criminalizando su entorno y sus relaciones no se les protege, sino que se les oculta en la subcultura de lo desviado, garantizando su victimización. La prohibición crea estigma, aislamiento y mayores dosis de vulnerabilidad e indefensión para sus supuestos beneficiarios.
      Pero, además, ¿cuál es la prostitución que se quiere abolir desde el Estado? ¿La callejera, la de los burdeles y los clubes, que son sus formas más visibles? ¿O se busca desmontar el mercado de la pornografía, las cabinas, las líneas eróticas, los anuncios y reclamos de servicios relacionados con el sexo? ¿Dónde fijar la línea de lo indigno y lo degradante? Seguramente sería preferible reservar las fuerzas para intentar erradicar la prostitución forzada, que es hoy una de las formas más graves y persistentes de violencia de género. Para ello no se precisan nuevas leyes, que ya hay bastantes; es suficiente con un buen uso judicial y político de las que tenemos. Favorecer la transparencia en el mercado de la prostitución y garantizar condiciones de legalidad para quienes denuncien prácticas de explotación sexual puede ser un buen comienzo.
      María Luisa Maqueda Abreu es Catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada.

      miércoles, 23 de febrero de 2011

      El trabajo sexual es tan digno como cualquier otro

      María Luisa Maqueda, catedrática de Derecho Penal: «El trabajo sexual es tan digno como cualquier otro»



      La profesora de la UGR defiende la legalización de la prostitución y critica a las feministas abolicionistas, «feroces garantes del orden sexual establecido»

      23.02.11 - 01:40 -
      La catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada María Luisa Maqueda participó ayer en la charla-debate sobre 'Trata de personas y derechos humanos' organizada por la asociación Acción en Red en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.
      En el encuentro participó también la psicóloga Cristina Garaizábal, fundadora de Hetaira, un colectivo en defensa de las prostitutas.
      -¿Es suficiente la legislación española actual sobre tráfico de seres humanos?
      -La última regulación penal de la trata de seres humanos parte de diciembre de 2010 y recoge las propuestas del Convenio de Varsovia de 2005, recientemente ratificado por el Estado español. La finalidad que se propone es castigar a quienes favorecen el traslado coercitivo de personas, desde otros países o desde el interior del nuestro. Ha existido una permanente confusión entre esta durísima realidad de la trata ('trafficking'), que somete a las personas a un régimen de servidumbre, una 'nueva esclavitud', y el tráfico de personas ('smuggling') que tiene que ver con la simple ayuda a la inmigración clandestina e ilegal. Hasta muy recientemente ambas instituciones se confundían en el panorama internacional y en el Derecho español, y aún hoy en día, tras la reforma última, resulta lamentable que tengan asignadas penas privativas de libertad muy similares: 5 a 8 años la primera y 4 a 8 la segunda, siendo tan distintos los intereses que están llamadas a proteger.
      -Se calcula que en España hay entre 300.000 y 500.000 prostitutas. ¿Qué porcentaje son inmigrantes? Y de ellas, ¿cuántas son víctimas de las redes de trata?
      -Si hacemos caso de las cifras oficiales, los porcentajes de inmigración relacionada con la industria del sexo que habitualmente se citan son entre un 80% y un 90%, pero carecen de una base empírica fiable. Sucedió con el famoso informe de la Guardia Civil de 2005, que fue tan citado en su momento como 'fuente de autoridad' en medios oficiales. Únicamente se refería a los clubes de carretera, dejando al margen las zonas urbanas y, por consiguiente, amplísimas formas de ejercicio de la prostitución de mujeres españolas que quedan ocultas, en particular las de alto standing (call-girls, chicas de compañía, peep-shows, casas de masaje .) y pisos de contacto, sobre todo. En cuanto a la proporción de mujeres inmigrantes víctimas de trata, las cifras están a menudo a merced de las distintas posiciones ideológicas en torno a la prostitución. Ya sabe que desde el abolicionismo se niega que exista la prostitución libre y, como mucho, se admite que llegue a un 5%. Si las asociaciones de defensa de las trabajadoras sexuales dicen que en su inmensa mayoría (80%) eligen voluntariamente la prostitución, entiendo que esa es la valoración correcta.
      -El movimiento feminista está dividido ante el fenómeno de la prostitución. ¿Cuál es su postura?
      -Más allá de actitudes estrictamente ideológicas acerca de la dignidad y la libertad de las trabajadoras sexuales, que desde luego defiendo, mi posición no puede ser más que favorable al feminismo de los derechos, porque su pretensión es garantizar un estatus jurídico para un colectivo social injustamente marginado y estigmatizado por transgredir el orden sexual establecido, cuyo garante -uno de los más feroces- es el feminismo abolicionista. Están en juego derechos estrictamente personales, como el derecho a decidir libremente sobre el uso del propio cuerpo, y el derecho a una sexualidad no coercitiva, pero también derechos sociales tan indispensables como el derecho al trabajo y a unas condiciones laborales dignas, descansos semanales, horarios limitados, protección social frente al despido, la enfermedad o la jubilación. ¿Es mucho pedir para quienes realizan un trabajo afectivo sexual que tantos reconocen cuando se liberan del peso de los prejuicios? No creo que después de la revolución sexual pueda seguir manteniéndose que quien ofrece sexo comercial es, en realidad, víctima de trastornos cognitivos, de socializaciones fracasadas, abusos sexuales en la infancia, lavados de cerebro.
      -En España ha habido varios intentos de regular la prostitución, pero actualmente solo están vigentes algunas ordenanzas municipales. ¿En qué fase se encuentra esa legislación?
      -Las ordenanzas municipales no son, en mi opinión, intentos de regularizar la prostitución, sino de crear un clima temible de control y disciplinamiento colectivos en contra de los sectores sociales más débiles: trabajadoras sexuales, mendigos, jóvenes marginales. El intento de regular la prostitución no proviene de nuestras leyes sino de la mejor doctrina de nuestros tribunales de justicia, laborales y penales, que están empezando a reconocer la legalidad de la prostitución autónoma y por cuenta ajena. Una última sentencia del Tribunal Supremo, de 14 de abril de 2009, entendió que «la prostitución voluntaria afecta a aspectos de la voluntad que no pueden ser coartados por el Derecho, siempre que el tercero que establezca las condiciones de trabajo no conculque los derechos que les corresponda como trabajadores». Para el feminismo de los derechos, que antes reivindicaba, se ha abierto una línea esperanzadora para la seguridad de los derechos de los y las trabajadores sexuales, que no son sino simples actores sociales que se mueven voluntariamente en un contexto tan digno de ser reconocido y jurídicamente tutelado como cualquier otro.

      programa para reinsertar a prostitutas (sic), abc.es

      23-02-2011 / 14:30 h

      Alicante, 23 feb (EFE).- El Ayuntamiento de Alicante y la Asociación de Mujeres de la Noche Buscando el Día (AMUNOD) desarrollarán un programa de reinserción laboral dirigido al colectivo que ejerce la prostitución en las calles para completar la nueva ordenanza que prohíbe ofrecer y solicitar servicios sexuales en la vía pública.
      Así lo ha anunciado hoy el presidente-delegado de la Agencia Local de Desarrollo y concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Seva, tras firmar el convenio de colaboración con AMUNOD que permitirá realizar la citada iniciativa.
      La nueva ordenanza que regula la actividad en los espacios públicos de la ciudad "queda cubierta" ahora en el sentido de ofrecer a las prostitutas de la ciudad una "salida laboral", ha destacado Seva.
      Ha explicado que, a través de la Agencia Local de Desarrollo, se ofrecerán servicios de orientación, talleres laborales, de intervención laboral o cursos de formación que tengan relación con el mercado laboral.
      El edil ha remarcado que, con el acuerdo suscrito, "desmienten" la idea de que la nueva ordenanza municipal, que se aprobará esta semana, "sólo pretendía sancionar".
      "Lo que menos nos importa es la sanción", ha aseverado el concejal popular, quien ha incidido en que lo que más desean es que "no haya nadie que tenga que hacer ese tipo de conductas en la vía pública".
      Por su parte, la presidenta de AMUNOD, María Teresa López, ha dicho que, con este convenio, se materializa algo que llevaban años demandando: "la implicación del consistorio en la posibilidad de ofrecer empleo y formación" a las mujeres de la asociación.
      López ha considerado que la ordenanza municipal tiene "carácter disuasorio", aunque, en su opinión, será efectiva "si se cumple en todo el ámbito de Alicante y en el extrarradio" de la ciudad para que no se traslade la actividad de la prostitución de unas zonas a otras.
      No obstante, ha reconocido la "dificultad" de integrar a las prostitutas en el ámbito laboral, dado que en muchos casos se repite el mismo patrón: mujeres que tienen hijos y que no pueden dejar de ejercer e insertarse por "necesidad económica".
      La presidenta de AMUNOD ha concretado que en estos momentos tienen en su base de datos a 560 mujeres que ejercen o han ejercido la prostitución, de las cuales casi 500 han conseguido reinsertarse.
      En la actualidad son unas 60 mujeres las que tienen un seguimiento por parte AMUNOD para tratar de encontrar un trabajo, aunque, según López, afrontan "el rechazo de la sociedad en general", a pesar de que el resultado de la mayoría que ha estado trabajando "ha sido óptimo" porque "son personas muy fiables".
      Según López, en la actualidad una veintena de mujeres ejerce la prostitución en las calles de la capital alicantina, un número muy reducido en comparación con otras grandes ciudades del país. EFE

      Hermanas Oblates, premi

      Las Hermanas Oblates ganan el III Premio Emili Darder a la Convivencia y el Civismo por su atención a las prostitutas

      Ofrecen cursos de formación a las mujeres que ejercen la prostitución y gestionan un piso tutelado para víctimas de la explotación sexual

      23 de febrero de 2011

      Ofrecen cursos de formación a las mujeres que ejercen la prostitución y gestionan un piso tutelado para víctimas de la explotación sexual
      PALMA DE MALLORCA, 23 (EUROPA PRESS)

      El Ayuntamiento de Palma ha aprobado, a propuesta de las entidades ciudadanas, conceder a las Hermanas Oblates del Santísimo Redentor el III Premio Emili Darder a la Convivencia y el Civismo, dotado con 6.000 euros, por su atención a las mujeres que ejercen la prostitución a través del Casal Petit, ubicado en el barrio de Sa Gerreria, en el que atienden diariamente a una veintena de mujeres, a quienes les ofrecen cursos de formación.

      Así lo ha informado en una rueda de prensa la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, quien ha recordado que las Hermanas Oblates gestionan desde 1988 el Casal Petit, un centro de atención, orientación, asesoramiento y acogida a mujeres que se encuentran ejerciendo la prostitución o que se encuentran en una situación de exclusión social.

      "Se trata de un trabajo largo, comprometido y silencioso, pero no desconocido", ha recalcado Calvo, quien ha subrayado que "todavía hay que hacer frente a las problemáticas difíciles, pero esperanzados de eliminar determinadas prácticas sociales que nos recuerdan que vivimos en un mundo de muchas dificultades".

      Por su parte, la coordinadora del Casal Petit, Felicidad Martínez, ha mostrado su agradecimiento por este Premio, que será entregado el próximo 14 de marzo en el Salón de Plenos del Consistorio y que, según ha remarcado, les ha sido concedido a propuesta de las asociaciones, algunas de las cuales trabajan con las Hermanas Oblates en apoyo de las mujeres.

      Asimismo, ha recordado que, además del Casal Petit, también gestionan con el Intitut Balear de la Dona un piso tutelado, con capacidad para alojar a cuatro o cinco mujeres víctimas de las redes de explotación sexual, si bien, actualmente, acoge a tres.

      Una de las integrantes de las Hermanas Oblates que trabaja en el Casal Petit, Nieves de León, ha precisado que el principal objetivo de esta entidad no es que las mujeres abandonen la prostitución, aunque también se persigue este fin, sino que "mejoren su calidad de vida y puedan desarrollar esta actividad en las mejores condiciones sabiendo cuáles son sus derechos".

      En esta línea, ha manifestado que si las mujeres se dedican a la prostitución, en muchas ocasiones, es porque "no tienen otro remedio, ya que su situación personal, económica y familiar no le permiten dejar esta actividad".

      "HA EMPEORADO LA SITUACIÓN DE PRECARIEDAD"

      Pese a que ha dicho que no se atreve a asegurar que haya aumentado el número de mujeres que ejercen la prostitución, debido a la crisis, sin embargo, "la situación de precariedad de algunas mujeres ha empeorado, porque tienen que estar más horas para conseguir la misma cantidad de dinero".

      En cuanto a su perfil, De León ha detallado que la mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución en la zona de Avenidas y la Puerta de San Antonio son extranjeras y procedentes de diferentes nacionalidades. Pese a que ejercen esta actividad sin la figura del proxeneta, ha matizado que algunas de ellas sí que han llegado a Palma siendo traficadas por las mafias de la prostitución y, por tanto, deben grandes cantidades de dinero a los responsables de las mismas.

      No obstante, ha destacado que otras organizaciones, como Médicos del Mundo y Cruz Roja, que tratan también directamente con estas mujeres para realizarles pruebas ginecológicas gratuitas y gestionarles todos los trámites administrativos de cara a lograr los papeles, pueden detectar mejor si son víctimas de redes de explotación sexual.

      Respecto a la formación que se ofrece a las mujeres en el Casal Petit, ha concretado que se trata de talleres de preparación laboral para que puedan abandonar la prostitución, así como cursos de refuerzo del castellano y catalán; habilidades sociales; elaboración de un currículum y búsqueda activa de empleo y cursos de informática a los que acuden un gran número de mujeres que desean poder comunicarse con sus países respectivos, a través de Internet.

      Por otro lado, De León ha indicado que una educadora acude a las calles donde estas mujeres ejercen la prostitución para informarles de los servicios que les ofrecen en el Casal Petit, si bien ha destacado que muchas de ellas tienen conocimiento de los cursos que se imparten a través del 'boca a boca', o bien, llegan derivadas de los servicios municipales y privados que las atienden.

      "PERSEGUIR A LOS CLIENTES"

      Por su parte, la regidora de Igualdad del Ayuntamiento de Palma, Cristina Ferrer, ha resaltado que las Hermanas Oblates continúan trabajando igual "con premio o sin él", porque "se lo creen y están al lado de una parte de la sociedad que no ha tenido tantas posibilidades como otras personas y que no les queda más remedio que ejercer consigo mismas algo que no desean ni para el peor de sus enemigos".

      "La persecución no tiene que hacerse contra estas mujeres, sino contra las personas que buscan ese servicio", refiriéndose así a los clientes de la prostitución. Finalmente, ha tenido un recuerdo especial para Félix Pons, a quien ha calificado de "gran hombre y gran político y un ejemplo para todos", al tiempo que ha apuntado que formó parte del jurado desde la primera edición del I Premio Emili Darder, por lo que es "parte de la esencia" del mismo.

      En esta línea, ha admitido que su sustitución ha sido "difícil", si bien ha recalcado que se ha elegido a una "gran mujer", como es Francesca Mas, quien forma parte del jurado, junto a Miquel Lladó y Bartomeu Suau, en calidad de personas de reconocido prestigio.






      Entrevista Sra. Rius

      http://www.btv.cat/alacarta/player.php?idProgVSD=12022&cercaProgrames=265&fInici=21/02/2011&fFin=23/02/2011

      Hay mas cosas en el Raval, Barcelona

      Dominar el ferro com fa set segles

      Una de les poques dones que practiquen el tradicional ofici de la forja obre cada dia el seu taller en ple Raval de Barcelona

      ANABEL HERRERA 06/10/2010 06:02 Actualizado: 06/10/2010 06:28
      Potser no s'hi han fixat. En alguns edificis dels carrers més conflictius de Barcelona, a la part baixa de les parets o a l'esglaó que hi ha just abans d'accedir al portal, hi trobem uns petits foradets o esquerdes. No, no és el record que ens va deixar la metralla de les execucions durant la Guerra Civil. Diu una llegenda urbana que no són més que les marques que han anat deixant al llarg del temps els talons de les prostitutes que esperen llargues hores que un client reclami els seus serveis.
      Al carrer de Sant Ramon, al barri del Raval, en trobem molts exemples. Una tarda qualsevol, tres cotxes dels Mossos d'Esquadra s'endinsen al carrer davant la mirada indiferent d'una trentena de prostitutes. Hi estan tan acostumades que ni s'immuten. Mentre detenen un home, allà mateix, a pocs metres, Guillermina Morales obre la porta del seu taller de forja. "El problema no són les prostitutes, són els camells que fan tripijocs amb heroïna, cocaïna, marihuana, pastilles... tot a peu de carrer i davant de tothom!".
      "L'ofici no s'acabarà, perquè hi ha feines que només les podem fer nosaltres"

      Esforç sense recompensa

      Va arribar fa set anys al barri pensant que era més important poder desenvolupar la seva activitat que l'entorn. Tenia la il·lusió que un dia les coses canviarien. I s'hi va esforçar. "Vaig restaurar una finca que estava totalment arruïnada, vaig organitzar una comunitat de veïns presa per mafiosos, vaig denunciar les irregularitats... Durant dos anys, he celebrat la Forja Viva, una trobada internacional de forjadors que es diversifica pel barri amb exposicions, visites al ric patrimoni de forja de Ciutat Vella, demostracions al carrer i concerts, però un cop s'acaba l'activitat, cap altra proposta transforma l'ambient, els bars il·legals continuen oberts, i de nou la xusma variada passa a ser l'única protagonista de l'ambient sense que l'administració hi faci res".
      Es nota que està indignada, però això no li impedeix tancar-se al seu taller i concentrar-se en la feina. Ara mateix està fent unes plataformes per a unes sabates que un artesà barceloní està creant per a una desfilada a París. Fa uns dies va restaurar uns semàfors que una productora de cinema necessitava per a un rodatge. I també una estructura d'aquelles que feien servir els quioscos de la Rambla per posar-hi les postals als anys seixanta. La varietat dels treballs ens fa pensar que la professió de forjador és alguna cosa més que fer unes simples reixes per a una casa. "Forjar és la feina de modelar ferro en calent, mentre que el ferrer avui dia és més com un serraller", aclareix la Guillermina.
      "El que m'interessa més de la forja és que no te l'acabes en una sola vida"
      Una farga, martells i enormes màquines amb més de 200 anys d'història són algunes de les eines que fa servir per dignificar el segon gremi més antic de Catalunya, després del dels flequers, i que data del 1380. "A l'edat mitjana, els ferrers estaven molt ben considerats, ara no tant. De totes maneres, l'ofici no s'acabarà, perquè hi ha feines que només les podem fer nosaltres".

      Aprenentatge lliure

      L'ofici, aquest que la Guillermina estima tant que l'acaba confonent amb la seva pròpia vida, no s'aprèn als llibres, sinó que passa de generació en generació a través de les persones grans, dels mestres. "Jo no vinc d'una família de ferrers, així que m'he anat buscant la vida amb cursos i sobretot treballant com a aprenent amb mestres de diferents tallers d'aquí i de París. El que m'interessa més de la forja és que no te l'acabes en una sola vida, per això, tot i que jo també imparteixo classes, sempre dic que sóc aprenenta, no mestra".
      No presumeix gaire del tema, però el cert és que ella, a banda de ser una de les poques dones en un ofici tradicionalment d'homes, va ser la pionera a donar visibilitat a la nostra forja de cara a l'exterior. I a crear una trobada de forjadors a Catalunya. I també a fundar una associació, l'Afoc (Associació de Forjadors de Catalunya), que els agrupés al marge del gremi oficial. S'atreveix amb tot. I el que li queda, perquè amenaça amb no retirar-se mai. "Tinc un company de professió que té més de vuitanta anys i que li costa arribar fins al meu taller perquè s'ha d'anar aturant per descansar cada cinquanta metres. Però quan entra al taller, encén la farga i curiosament deixa de suar. És que jo ho porto als ossos', em diu. No a la sang, no, als ossos! Ja m'agradaria a mi ser com ell quan tingui la seva edat", confessa rient.

      martes, 22 de febrero de 2011

      ¿que opinas de las prostitución?

      Hetaira ayudara a recurrir las multas a las prostitutas sancionadas en...

      Hetaira ayudará a recurrir las multas a las prostitutas sancionadas en Alcalá tras la nueva normativa

      Foto de la Noticia
      Foto: COLECTIVO HETAIRA/EUROPA PRESS
      MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
         El colectivo Hetaira ha lanzado una campaña para asesorar y ayudar a las meretrices a recurrir las multas interpuestas por la Policía Local de Alcalá de Henares por ejercer la prostitución en la calle tras la entrada en vigor de la nueva normativa municipal.
         Concretamente, la ordenanza municipal para fomentar y garantizar la convivencia en los espacios públicos de Alcalá prohíbe actos sexuales u obscenos en la vía pública o en el interior de vehículos que se encuentren en cualquier espacio público, siempre que estos actos trasciendan o se perciban desde cualquier ámbito público.
         También se prohíbe el ofrecimiento, solicitud, negociación y aceptación directa o indirectamente de servicios sexuales retribuidos en el espacio público. Las multas llevan acarreadas una sanción entre 300 y 3.000 euros.
         Desde el pasado 1 de diciembre hasta el 31 de enero de este año, la Policía Local abrió un total de 131 expedientes sancionadores contra prostitutas por ofrecer servicios sexuales en áreas de la ciudad donde se prohíbe explícitamente esta práctica según la nueva ordenanza municipal de convivencia.
         Este tipo de expedientes constituye el grueso de las sanciones iniciadas por los agentes de la Policía Local desde la entrada en vigor de la ordenanza de convivencia, hace dos meses. Así, se ha multado a meretrices por "ofrecimientos sexuales" en zonas próximas a residencias de vecinos o en zonas de actividad económica, es decir, polígonos industriales.
         El concejal de Seguridad, Javier Fernández, señaló, durante la presentación de los datos sobre seguridad que con estas medidas se intenta "presionar" a las prostitutas con el fin de "terminar con la prostitución" en Alcalá.
         "La prostitución es como el botellón, que la vas atacando por un punto y se va desplazando. Se ha producido una reducción muy significativa en todas las entradas a Alcalá, pero sí que es cierto que quedan, que hay prostitución todavía, pero seguiremos trabajando y terminaremos con la prostitución, que no quepa la menor duda", ha declarado Javier Fernández.

      Las prostitutas van al colegio en Tailandia

      ABC 22-02-2011 / 16:00 h

      Gaspar Ruiz-Canela Bangkok, 22 feb (EFE).- Cientos de prostitutas en los llamados "barrios rojos" de Tailandia aprenden idiomas, informática y hasta baile flamenco con ayuda de activistas que reivindican la "dignidad" de esta profesión, catalogada como la más antigua del mundo.
      "Tenemos centros educativos en once provincias, donde las trabajadoras sexuales aprenden idiomas, cocina o canto, así como los derechos que tienen como personas", explica a Efe Chantawipa Apisuk, fundadora de la organización no gubernamental Empower, comprometida con la asistencia a este colectivo.
      En la sede de esta organización situada en Patpong, la zona de burdeles más conocida de Bangkok, Apisuk o "Noi", como le conocen sus alumnas, da a medio centenar de prostitutas una charla sobre los orígenes del Día Internacional de la Mujer, que se celebrará el próximo 8 de marzo.
      La "Universidad de Empower" se encuentra justo encima del bar "Super Pussy", uno de los más antiguos de la calle en la que cada noche cientos de puestos venden artículos copiados de prestigiosas marcas a una legión de turistas.
      Las chicas sentadas tras pupitres toman anotan en sus cuadernos y preguntan una vez tras otra "con más interés que la mayoría de los universitarios en este país", apunta Noi.
      "Las buenas chinas van al cielo, las malas van donde quieren" es el eslogan que exhibe en su camiseta una exuberante tailandesa que en la entrada ofrece un vaso de agua y varios condones de regalo a las personas que visitan el centro.
      A diferencia de otras organizaciones que pretenden apartar a las mujeres de la prostitución, Empower persigue que ellas ejerzan el oficio en "condiciones laborales e higiénicas adecuadas".
      La prostitución es ilegal en Tailandia, aunque según estimaciones no oficiales, en el país la ejercen unas 200.000 mujeres como medio para ayudar a sus familias, en un sinfín de locales con variopintas etiquetas que atraen la clientela extranjera y local "Fundé la organización en 1984, cuando el sida causaba estragos entre las prostitutas y en la sociedad tailandesa en general, una gran campaña para fomentar el uso del condón ayudó a reducir esta enfermedad", relata Noi, una mujer madura y con una energía desbordante.
      Desde entonces, Empower ha extendido sus enseñanzas y mensajes por casi toda Tailandia y se convertido en una de las organizaciones más activas en la lucha contra la propagación del sida y el tráfico de mujeres destinadas a surtir a los burdeles.
      "Al principio, muchos se escandalizaban porque pensaban que la industria del sexo supone un problema moral, pero a nosotras sólo nos importa la discriminación social", indica la fundadora de la organización, educada en Tailandia y Estados Unidos.
      Con el tiempo, sus argumentos ganaron peso y ahora colabora con instituciones como el Programa de Derechos Humanos de la Universidad de Harvard y organizaciones no gubernamentales de México, Perú, Bolivia o Europa que persiguen objetivos similares.
      La meta de Empower es conseguir que la prostitución, que en Tailandia mueve muchos miles de millones de dólares cada año, sea regulada de la misma forma que otros trabajos.
      "Aunque en Tailandia es diferente, sólo el diez por ciento de la población disfruta de la seguridad social, mientras que el resto de la población vive sin ninguna cobertura. Imagina lo lejos que quedan estos derechos para las trabajadoras sexuales", explica.
      Hace cinco años, Empower abrió un bar en la ciudad de Chiang Mai que es gestionado por las mismas prostitutas y que cuentan además con cobertura médica, un caso único en Tailandia.
      La industria del sexo en Tailandia existe desde hace muchos siglos, aunque se hizo más patente durante la Guerra de Vietnam, cuando los soldados estadounidenses utilizaron el país para descansar.
      "Trabajo acompañando a los clientes, no es mi oficio favorito, lo hago por dinero, algunos son buenos y otros malos", dice a Efe Yung, de 23 años.
      "Aprendí inglés sola, vengo al centro para aprender otras cosas y para charlar con mis amigas", agrega la joven, quien asegura que cada semana envía dinero para ayudar a su familia. EFE grc/csm/mfr/sc

      Paula VIP, entrevista

      Gente corriente
      'Escort'. Meticulosa contable de día y solicitada prostituta de lujo de noche. Una doble vida sin fisuras.

      Paula Vip: "A los clientes no les permito que hablen mal de sus esposas"

      Núria Navarro Periodista
      Asegura uno de sus leales clientes que Paula Vip ennoblece lo que algunos puedan llamar vicios. Elegante, ilustrada y con un desarmante sentido del humor, ejerce de contable por las mañanas y, desde hace cinco años, trabaja en la prostitución de lujo el resto del día. Un doblete elegido y meditado (ElBlogdePaula.com).

      Paula Vip. CARLOS MONTAÑÉS
      Información publicada en la página 84 de la sección de Contraportada de la edición impresa del día 20 de febrero de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
      -Mi marido montó una empresa que yo avalé con mi nómina. No le fue bien, hipotequé mi piso, se acumulaban las deudas...
      -Una situación de apuro económico.
      -Un mediodía oí en el telediario que las putas ganaban 200 euros diarios. ¡Con ese dinero pagaba el colegio de mi hijo! Mientras recogía los platos, me pregunté: «¿Yo podría hacerlo?».
      -Y se respondió que sí.
      -Me gusta el sexo y necesitaba el dinero. ¿Cuál era el problema? Aquella tarde, en la oficina, empecé a mirar los anuncios de prostitución en los tabloides. Tardé una semana en organizarme, en hacerme las fotos y en saber cómo quería publicitarme: Sexo inteligente y morboso. Sería puta, sí, pero haría algo más que abrirme de piernas a desconocidos.
      -La primera vez debió de ser fuerte.
      -¡Al primer cliente casi le pago yo! Moreno, melena recogida, ojos verdes, casado, con hijos, autónomo.
      -Esa no debe de ser la tónica.
      -No me he ido nunca a la cama con nadie si yo no he querido. En cinco años solo he dicho que no dos veces. Me pareció lo más honesto.
      -Es usted una mujer preparada. Podría hacer otra cosa.
      -¿Por qué? ¡Si es genial! Cobro 300 euros la primera hora; 200, la segunda y 100 por la hora de compañía. Solo atiendo a un cliente por día y he conocido a gente extraordinaria.
      -Uno diría que es el último recurso.
      -¿Y no es último recurso trabajar en la limpieza? Yo como último recurso querría ser Belén Esteban, que cobra 30.000 euros por programa.
      -El cuerpo es un templo, dicen.
      -¿Qué entiende por templo? Yo hago gimnasia, como sano, estoy más controlada médicamente que nunca. El sexo es placer, es juego, te mantiene viva. Es algo limpio, no sucio. Naturalmente, te tiene que gustar. Una puta a la que no le guste el sexo es como una anoréxica metida a crítica gastronómica. Además, la gente cree que los hombres que buscan sexo de pago se sienten con derecho a algo, que es una relación de dominación, pero la realidad es otra.
      -¿Qué realidad es esa?
      -Buscan el reposo del guerrero.
      -¿Reposo del guerrero?
      -Un 80% de ellos tienen mucha necesidad de ser escuchados, de sentirse a gusto, de reír y recibir algún mimo. Las mujeres nos juntamos una tarde con las amigas, pasamos el mundo por la piedra y volvemos a casa nuevas. Ellos no se comunican. A menudo, de las tres horas contratadas, el sexo ocupa 15 minutos. Querrían llegar a casa y sentirse los reyes, y se encuentran con mujeres que han bregado con los niños, la profesión y la intendencia y no están para nada. Ellos saben que delante de mí no se habla mal de una esposa.
      -Ellas no pagan ni por 15 minutos de sexo.
      -¡Yo tengo cuatro clientas fijas! Y le diré que aprecian la compañía pero nunca perdonan el sexo. El sexo entre mujeres es muy divertido. Les llevamos un mundo de ventaja.
      -¿Nunca se ha sentido vejada?-Una vez me agredieron. En ningún momento pensé que saldría viva de aquella habitación. No me dejó un palmo del cuerpo sin morados, estuvo a punto de ahogarme en la piscina privada de la suite. Un psicópata.

      -¿Lo ve? Él se sintió con derechos.
      -No te agrede un putero, sino un miembro de la sociedad que seguramente pega a cualquier mujer. Hay que eliminar prejuicios.
      -¿Qué otros prejuicios eliminamos?
      -La idea de que las putas son malas madres, arrastradas y yonquis y que los puteros son degenerados, sucios, locos. Somos unas trabajadoras, con un horario y una vida privada. ¡Nadie nos ha atacado más que las abolicionistas! Todo lo que huele a sexo les parece malo. Según ellas, estamos alienadas. Deben sentarse con las profesionales y no con no sé qué antropólogo que ha hecho no sé qué estudio. ¿Por qué no van a repartir condones por los polígonos y enseñan a las putas a decir no cuando un cliente les dice que se la meten sin preservativo?
      -Oiga, ¿su familia sabe de su oficio?
      -Esta Navidad salí del armario. Senté a mis hermanos y se lo conté. Y ellos me respondieron: «¡Quins collons que tens!». No hubo juicio moral y recibí de mis cuñadas los abrazos más tiernos que he recibido nunca.

      lunes, 21 de febrero de 2011

      Mónica del Raval

      Mónica del Raval

      Trabajo sexual y derecho al trabajo: Sex work and the right to work

      Trabajo sexual y derecho al trabajo: Sex work and the right to work

      LAURA AGUSTIN


      Trabajar en la industria del sexo, y otros tópicos migratorios. Publicado en el Pais Vasco, España, en 2004 por Gakoa. Pedidos: hiruga01@sarenet.es
      Gakoa es la editorial que publica la revista Mugak. Peio Aierbe se puso en contacto conmigo cuando querían sacar una edición sobre migrantes que trabajan en la industria del sexo, que salió en 2003.
      El sitio de Gakoa dice sobre Mugak que ‘está concebida como una herramienta al servicio de los movimientos de solidaridad frente al racismo y la xenofobia. El camino recorrido desde su aparición, en 1997, nos permite afirmar que es una herramienta consolidada. Hemos podido comprobar que existe una amplia franja de personas que se acercan a estas cuestiones desde una postura solidaria. Sea desde la práctica militante o desde la inquietud intelectual, o incluso, desde quienes tienen que prestar un servicio en el ámbito de la Administración, la sintonía que hemos encontrado con todas nos hace ser optimistas de cara al futuro.
      Esta sintonía es la que convierte a la revista Mugak en un actor de primer orden en la labor de construir redes por las que transite el debate, la solidaridad, el contraste, las propuestas y, en definitiva, parte del caudal solidario que existe en nuestra sociedad. Las oportunidades y los retos que plantean las migraciones afectan, de manera transversal, al conjunto de ámbitos en los que se desarrolla nuestra vida diaria. Esta complejidad exige una mirada detenida sobre cada uno de ellos y recurrir a muchos puntos de vista. Ése es el ámbito de trabajo de Mugak.’
      Puedes leer sobre El Centro de Estudios y Documentación sobre Inmigración, Racismo y Xenofobia Mugak y sus ideas en euskara.

      Laura Agustin, libro: "Del discurso victimista al paradigma de la complejidad"

      Francisco Vázquez García
      El libro de Laura Agustín: Del discurso victimista
      al paradigma de la complejidad
      Julio de 2004 "Laura Agustín: Del discurso victimista al paradigma de la complejidad"
      (Donosti: Gakoa, 2004)
      No es exagerado afirmar que el conjunto de ensayos contenidos en el libro “Trabajar en la industria del sexo, y otros tópicos migratorios”, editado recientemente por Gakoa, representa un acontecimiento en los estudios sobre migrantes y en particular sobre el nexo establecido entre migración y expansión de la industria del sexo. Las intervenciones de Laura Agustín forman parte de un paradigma emergente en la investigación sobre este asunto. Este nuevo pensamiento goza actualmente de una vasta proyección internacional. Este marco analítico desafía abiertamente el discurso hegemónico, victimista y moralizante que sigue impregnando los documentos oficiales, las representaciones mediáticas, las investigaciones reconocidas y subvencionadas y las prácticas de política social sobre los ‘problemas’ de la ‘prostitución’ y de sus vínculos con la migración a los países del Primer Mundo.
      Los ensayos de Laura Agustín no constituyen una nueva propuesta para afrontar estos ‘problemas’. Lo que se saca a la luz es el magma de ‘ideas recibidas’, simplificaciones, generalizaciones abusivas y deslizamientos retóricos que conforman el impensado de estos problemas, es decir, el orden del día que se da por supuesto y que configura al problema mismo. Cuando un discurso perdura y no deja de reiterarse acaba pareciendo racional hasta el punto de que, como sugería Nietzsche, se hace inverosímil que haya surgido de la sinrazón. Puede decirse entonces que lo que se efectúa es una deconstrucción del concepto mismo de ‘prostitución’, mostrando las irresolubles dicotomías que lo subtienden y que lo hacen aceptable y evidente.
      Esto se consigue recurriendo a una operación crucial: objeti-vando el punto de vista del objetivador. Médicos, asistentes sociales, voluntarios de ONGs, expertos de la administración, periodistas, psicólogos e investigadores sociales, funcionarios de organismos internacionales; todos ellos pugnan y cooperan monopolizando el discurso sobre la prostitución y definiendo el orden del día de las acciones y representaciones legítimas a propósito de los migran-tes que trabajan en el sector sexual. Los ensayos de Laura Agustín invierten la mirada. Por una vez los contempladores pasan a ser contemplados y lo que se exorciza son los demonios de unos modos de pensar y de actuar obstinados en afrontar a los migrantes como víctimas, reducidos a una suerte de minoría de edad, juguete de los demás y de las circunstancias, espoleados exclusivamente por la hambruna, sumidos en un infierno de explotación, engaño y violencia, obligados a enajenar ese núcleo duro del yo que es la sexualidad. Los clientes y los mediadores de estos servicios sexuales son retratados como criminales sin corazón (las célebres ‘mafias’ rutinariamente denunciadas por la prensa) o patologizados; se trata de pervertidos o de individuos incorre-giblemente machistas que compran el sexo movidos por traumas psíquicos no resueltos y originados por la desestruc-turación o por la sobreprotección familiar.
      Este fresco de tristezas es desbrozado por la autora sin lamentos ni exclamaciones, haciendo aflorar el inconsciente teórico que nos gobierna de forma casi automática cada vez que pensamos sobre los migrantes que trabajan en el ramo del sexo. En este aspecto se da toda una lección de Ilustración, en el sentido kantiano de atrevernos a pensar por nosotros mismos, frente a toda esa legión de expertos que, colmados por sus buenas intenciones, quieren ayudar a los migrantes en nombre de la Ciencia Benefactora, del Progreso del Humanitarismo, de la Emancipación Femenina o de la Fraternidad Universal.
      Y todo este ejercicio de Ilustración se efectúa, no a través de grandes alharacas teóricas o de discusiones de salón, invocando la teoría del patriarcado o la crítica del imperialismo capitalista como última ratio de la orientación de los migrantes hacia la industria del sexo. El punto de apoyo lo suministra una prolongada experiencia ligada al trabajo de campo con migrantes trabajadoras del sexo, empresarios del ramo, taxistas, empleados de hoste-lería, ‘fabricantes de papeles’, y todo ello en esa miríada de emplazamientos que constituyen las discotecas, los bares de alterne, los burdeles, los pisos de citas, los cines pornográficos, las casas de masaje, pero también las líneas telefónicas eróticas o el ciberes-pacio. El marco geográfico es transnacional, rebasando así todo enfoque localista.
      En el texto que se presenta el análisis de los prejuicios aparece salpicado con la descripción de casos e historias de vida combinadas con referencias comparativas muy informadas e inscritas a escala de todo el planeta. Laura Agustín logra trascender esa partición cómplice que rige la mayoría de las investigaciones sobre estos asuntos: o se privilegia la elegante disquisición teórica sin la más mínima atención a la vida y a la voz concreta de aquéllos sobre los que se pontifica, o se apela al contacto ‘humano’ con los ‘explotados’ para dejar de pensar por uno mismo dando toda la iniciativa a ese ‘pensamiento único’, victimista y moralizante, antes aludido.
      Ese planteamiento de vía estrecha que ejerce hoy, pace Fou­cault, las funciones de una verdadera ‘policía del discurso’, es confrontado con un pensamiento complejo obstinado en seguir, en toda su diversidad y sus sinuosidades, el mundo de los migran-tes, y en particular los que se dedican al trabajo sexual.
      Enumerar los prejuicios puestos al desnudo por los análisis de la autora sería una tarea interminable y para ello no existe ningún sustituto de la lectura. Uno de los más resonantes lo constituyen esas dicotomías rígidas que reparten el teatro de la migración y de los servicios sexuales en papeles preestablecidos. El lector se dará cuenta de que el mundo de los ‘fabricantes de papeles’ y de los negociantes que intervienen en el traslado a Europa, representado unívocamente por la prensa y por los cooperantes de ONGs como un microcosmos de explotadores y mafiosos, constituye un universo de lo más variopinto, donde los migrantes ven a unos indispensables facilitadores de sus anhelos. O la dicotomía que obliga a considerar a los trabajadores sexuales ora como agentes de libre consentimiento y elección racional o como semiesclavos sometidos al engaño y a la coacción, olvidando que la realidad de las circunstancias se sitúa casi siempre a medio camino entre estos extremos. O la que divide a los migrantes dedicados al servicio doméstico de la que se encamina a los servicios sexuales, o la tendencia a confinar a los migrantes en la función de ofertadores de sexo y a los nativos blancos en el papel de clientes, olvidando que aquéllos también constan entre la clientela más asidua.
      Hay que mencionar asimismo el prejuicio determinista que entiende el acto de migrar, y no digamos de hacerlo dedicándose a la prostitución, como una respuesta forzada por las circunstancias económicas de partida sin percatarse de que no todos los pobres del Tercer Mundo deciden marcharse de su país; sin considerar las ventajas que puede ofrecer el comercio sexual desde el punto de vista del migrante, como si éste se viera reducido a la condición de un autómata gobernado por estímulos externos.
      En este aspecto, uno de los preconceptos más intolerables es el prejuicio minorizador: la tendencia a desautorizar el discurso de los trabajadores del sexo cuando éste no se ajusta al guión victi-mista, cuando sugieren que esta ocupación es preferible a otras peores o que la han elegido libremente. Comparece también el lamentable prejuicio identitario que lleva a considerar a los individuos como instancias de una sola pieza: al migrante como alguien incapaz de gozar, de sentir curiosidad o afán de aventura más allá del imperio de la necesidad y del trabajo; a los que intervienen en la transacción sexual como dominantes y dominados, incapaces de experimentar deseos y sentimientos en la relación; al cliente como machista pervertido y prepotente; a la migrante que practica la prostitución la buena conciencia progresista le proyecta una identidad de prostituta para ayudarla en la defensa de sus derechos básicos. Se olvida así que este asunto de la identidad interesa bien poco a los migrantes, cuya ocupación en los servicios sexuales no es experimentada como algo que define esencialmente su modo de estar en el mundo.
      Por otro lado el discurso victimista que identifica el ejercicio de la prostitución como una forma de violencia contra las mujeres y que se vanagloria por ello de su condición feminista y emancipa­toria, cae de lleno en el prejuicio androcéntrico que pretende combatir. Implícitamente esta representación sostiene que las mujeres sólo abandonan sus países si se ven coaccionadas a ello, como si la dedicación a la industria del sexo fuera siempre forzada, mientras que los varones lo hacen para vencer dificultades y sacar adelante a sus familias. En este planteamiento se tiende a considerar además que la vida sexual es la instancia clave de la auto­estima femenina, de ahí el horror que suscita el uso venal del propio cuerpo, como si las mujeres se identificaran in toto con la sexualidad. Se olvida que para muchas trabajadoras del sexo la experiencia de comerciar con el propio cuerpo no es tan perturbadora como se supone, existiendo un periodo de adaptación y de superación de la repugnancia, no más traumático del que experimenta la gente que tiene que limpiar letrinas públicas o lavar a enfermos.
      En el curso de su trabajo Laura Agustín no acepta entrar en el juego del ‘intelectual universal’ y prefiere moverse en las incertidumbres del ‘intelectual específico’. El primero –como se sabe, la distinción entre ambos tipos procede de Foucault– se presenta como portavoz moral de los oprimidos, habla en nombre de ellos, de su dignidad como seres humanos y emite un discurso utópico articulado en clave de salvación y redención final. Aquí se inscribe el ‘pensamiento único’ acerca de la prostitución como violencia contra las mujeres, del cliente como encarnación de la opresión masculina y de su criminalización como solución final. El ‘intelectual específico’ sin embargo se apoya en un saber concreto, obtenido sobre el terreno; no habla en nombre de la naturaleza o de la dignidad humanas; no se arroga la representación de nadie sino que trata de describir las situaciones tal como se dan, sin esquivar su complejidad y sus ambivalencias. Antes que proponer soluciones o profetizar prefiere dar la voz a los protagonistas sin hacer de ventrílocuo.
      Pero pertenecer a esta segunda estirpe de intelectuales tiene sus desventajas. La autora de este libro ha tenido que sufrirlas. El discurso oficial sobre el trabajo sexual de las migrantes no es sólo una doxa; tiene sus prebostes y sus sacristanes, sus diáconos y sus monaguillos, toda una Iglesia que veta a los disidentes no invitándolos a participar en sus iniciativas (puesta en marcha de agencias oficiales, celebración de encuentros y jornadas, elaboración de declaraciones y manifiestos, redes de Internet, etc.). Laura Agustín, junto a una legión cada vez más numerosa, ha sabido sortear estas dificultades y hacerse oír dando a otros la palabra, promoviendo la lista de discusión ‘Industria del sexo’; hora es ya de que escuchemos la suya.